Reconocer el origen, volver a los principios para impulsarse hacia un nuevo record. Como los grandes saltadores de pértiga, regresar para volar más lejos. El principio de todo fue un sueño, una idea compartida por un joven matrimonio con cuatro hijos. Mi mujer siempre confió en mi, siempre apostó por mi y de esa confianza nace la idea de montar nuestra propia empresa. Una empresa para nosotros y para nuestros hijos.
Comenzamos nuestro sueño en 1991. Inauguramos Gioseppo de la mano de una gran incertidumbre y montañas de ilusión y optimismo. Nunca pensamos que no funcionaría, sencillamente, no podía fallar. Siempre sueñas con llegar más lejos. Y de los sueños se nutre el impulso necesario para progresar en el día a día. Sueñas con tener una gran empresa, sueñas con tener una marca propia. Gioseppo es hoy una marca registrada en todo el mundo, una marca reconocida en muchos países.
Nuestros valores son claramente familiares y Esperanza los había transmitido a cada uno de nuestros hijos. Sin saberlo, hemos educado a los futuros directivos de la compañía. A día de hoy son personas justas, trabajadoras y auténticos profesionales en cada una de sus áreas que, además, son compatibles entre sí. Nuestro sueño es hoy todo nuestro equipo. Las más de sesenta personas que construyen con su trabajo, su talento y su fidelidad los éxitos de esta empresa. Las más de doscientas personas que forman nuestros equipos externos. Toda esa energía que impulsa esta nave.
Para ellos soñábamos con este edificio. Como un merecido punto de llegada, para otro gran salto, que nos conduzca a todos un poco más lejos. José Navarro Pomares
El desafío logístico de un mundo global. Nuestros clientes deciden cuando quieren su producto, nosotros cruzamos el mundo y lo hacemos posible. Con un silo robotizado de 32.000 metros cúbicos y capacidad para dos millones de pares, con una eficiencia cinco veces mayor a un almacén convencional y un área de tránsito de mercancías de 4.500 metros cuadrados con iluminación natural, el nuevo edificio de Gioseppo se convierte en un referente en el sector del calzado como plataforma logística.
Gioseppo apostó por la internacionalización y hoy está presente en más de 35 países distintos. El nuevo edificio nace para dar respuesta a la creciente demanda de clientes y mercados de la marca. Tenemos clientes pequeños, clientes grandes, clientes de playa, clientes estacionales, clientes muy diversos, pero todos quieren y todos merecen un servicio puntual y de calidad. La concepción logística del nuevo edificio reduce al máximo la complejidad de nuestro catálogo, integrado por una amplia gama de productos dirigidos a todo tipo de personas. Nuestra capacidad logística se ve ampliamente reforzada, y con ella, nuestras posibilidades de seguir creciendo en tipología de productos y en calidad de atención al cliente.
Las nuevas instalaciones están pensadas para reducir el esfuerzo físico de los trabajadores del área. Sus nuevas funciones suponen una nueva experiencia laboral, un crecimiento dentro de su trayectoria profesional en Gioseppo. Siempre hemos apostado por la excelencia. Tenemos auditados todos nuestros procesos. Las nuevas instalaciones nos permitirá dar un salto cualitativo para lograr la excelencia en la Logística de Operaciones. Llegar más lejos, llegar a más personas.
Diseñar un producto es algo más que crear, es ofrecer. Diseñamos para llegar a los demás, para responder a sus preguntas y resolver sus encrucijadas. Para que lo bonito no sea el precio y el precio no sea lo menos bonito. Buscamos tantas soluciones como podamos, hasta encontrar la mejor.
La creatividad surge ante la belleza. Ante la quietud del alma y la armonía del entorno. El nuevo edificio de Gioseppo ha sido diseñado y creado con mimo y detalle a partir de una filosofía corporativa íntimamente relacionada con los valores mediterráneos. Seduce su exterior, resuelto con una segunda piel de acero que da aliento y continuidad al edificio; enamora su jardín, de más de 3.000 metros cuadrados, inspirado en el mediterráneo, salpicado de olivos y palmeras y bañado por las aguas de lluvia de un estanque; serena su interior, de grandes espacios abiertos y luz amable que invitan a la comunicación y abren la mente.
Diseñar nuestras propias colecciones, y diseñarlas con la colaboración de un equipo propio, ha sido un planteamiento acertado para el éxito del negocio. Incrustado en su cadena de valor, el diseño aporta, el diseño suma y participa en la construcción de la marca, y con ello, del reconocimiento y difusión de nuestra particularidad, de nuestra esencia. Entramos a un nuevo edificio que es en sí mismo toda una fuente de inspiración. Bienvenidas sean las nuevas ideas. Bienvenidos los nuevos diseños. Bienvenidos los nuevos productos Gioseppo.
Cuidamos el futuro, amamos nuestro entorno y buscamos soluciones para reducir el impacto mediambiental de nuestra actividad. La luz, nuestro principal aliado. Un sistema de lamas que envuelve al edificio actúa como tamiz solar reteniendo hasta un 80% el impacto de los rayos de sol, modulan la luz, evitando el exceso de calor y refrescando el edificio cuando el sol incide de forma directa sobre él.
En tiempos de frío, esta segunda piel cubre las amplias estancias y protege los miradores verticales que se proyectan hacia el exterior del viento y las bajas temperaturas. Patios interiores dotan de luz natural a todo el espacio de oficinas. Esta piel de acero micro perforada, inspirada en la tradicional persiana mediterránea, genera corrientes de convención que arrastran el aire caliente y lo expulsan por la parte superior del edificio, lo que favorece la sensación térmica de confort.
El correcto equilibrio entre la luz vertical, filtrada por las lamas y la luz lateral tamizada por la piel de acero evitan que se produzcan conflictos de luz y molestos destellos a la hora de trabajar con las pantallas de los ordenadores. La cubierta del edificio ha sido dotada con una superficie 2.000 metros cuadrados de placas fotovoltaicas. Gioseppo tiene capacidad para generar hasta un Megavatio de potencia, convierte la energía solar en eléctrica y la vuelca a la red pública.
Un sistema de recogida de aguas permitirá recuperar, reciclar y reutilizar agua de lluvia. El nuevo edificio de Gioseppo produce mas energía y agua de la que consume.
Un lugar para tí. Conscientes de la importancia de la percepción del espacio físico en el bienestar psicológico de las personas, y por tanto en su motivación laboral, el Departamento de Recursos Humanos ha participado activamente en el diseño de la nueva sede de Gioseppo.
Luz, volúmenes, espacios, distancias, aglomeraciones, están pensados para facilitar tanto la comunicación dentro de la empresa y el trabajo en equipo como el trabajo individual cuando la tarea lo requiera. La reflexión, creatividad o toma de decisiones se ven claramente facilitadas por un espacio amigable con las personas. Buscamos el talento. Las personas satisfechas con su trabajo tienen mejores ideas, se atreven a pensar y a imaginar mejores soluciones.
Sabemos que el mayor éxito es el aprendizaje continuo. Y estamos implicados en una política de formación dirigida a todas las personas de todos los equipos. Creemos que el trabajo no es todo en la vida. Por eso fomentamos la conciliación con la vida familiar. Somos conscientes de que a veces todo no es posible, por ello hay que trabajar para evitar el estrés laboral. Queremos calidad en la atención al cliente. Las personas orgullosas de su empresa cuidan los intereses de sus clientes.
Hemos querido construir un edificio que facilite el trabajo y la convivencia de las personas. Un gran espacio para un gran equipo. Un lugar para tí.
Ricardo Miñana es el arquitecto responsable de la creación de esta nueva sede de la firma Gioseppo. En su concepción se proyectan años de investigación del autor sobre la arquitectura mediterránea tradicional. Su estudio, fundado en 1.990 en Alicante, firma proyectos tan emblemáticos como la Terminal Marítima de Alicante, el Colegio Público de Finestrat o la adhesión a diferentes movimientos por la recuperación del Patrimonio Histórico de la ciudad.
En la creación de la nueva sede la compañía Gioseppo se ha incidido especialmente en la sostenibilidad, la eficiencia en el diseño arquitectónico, la disposición de sistemas activos de ahorro de energía y agua, o el desarrollo de un sistema modular reciclable semi prefabricado de mobiliario que configura por sí mismo los diferentes espacios y resuelve el equipamiento de las zonas de trabajo y ocio, las tiendas de la cadena y las instalaciones efímeras en ferias y showrooms.
El proyecto está pensado para una gran compañía que ha de seguir creciendo. Es un proyecto para aumentar el bienestar de quienes lo habiten. Así, la curva del muelle de carga, la profundidad del silo logístico, las zonas de ocio, la ubicación de la tienda o la configuración del jardín, más allá de respuestas espaciales, son estrategias intencionadas de una arquitectura que resume los valores de la compañía.
Hacer moda es hacer marca, es construir emociones asociadas a unas letras, a un producto, a una imagen… a un edificio. Buscábamos una arquitectura especial para una marca especial. Hacer edificios es, puede ser, trascender el espacio, emocionar. Las instalaciones debían transmitir las claves de la marca Gioseppo: imagen, creatividad, innovación. Debían reflejar nuestros valores como empresa de moda, orientada al cliente, interesada en el futuro, preocupada por las personas. Un equilibrio entre lo que permanece y lo que se transforma. Queríamos sentir en cada estancia Gioseppo. Como el traje más elegante, que te hace resaltar tus mejores atributos, nuestro edificio tenía que hacernos más atractivos.
Nuestra nueva sede respira la marca en cada muro, en cada volumen, en cada decisión sobre el reparto del espacio. Un showroom permanente de 500 metros cuadrados. Un espacio diáfano, limpio e iluminado por torrentes de luz natural, amparado por un jardín interior. Un espacio que evoca en cada persona escenarios diferentes ¿sala de baile? ¿una gran fábrica? ¿un espacioso loft de algún artista afortunado? Dejemos que la creatividad tenga su lugar. Hemos creado un espacio tienda de 300 metros cuadrados. Inventemos escaparates, nuevas formas de exposición de producto, nuevos sistemas de venta, de atención al cliente, de distribución.
Y luego, compartámoslas con nuestros clientes, ayudando a crear espacios Gioseppo de éxito. Nuestro jardín. 3.000 metros cuadrados de zonas ajardinadas que Gioseppo le regala al entorno. Pensar, descansar al sol, o esperar la hora de la cita entre palmeras y olivos, frente a una alberca, tan parecida a aquellas de los campos del entorno que bañaron nuestra infancia. Tan contemporánea al mismo tiempo. El comedor, un lugar para la convivencia, en el que por fin podremos estar todos juntos a la hora de la comida. Un lugar que se transforma para dar cabida a cursos, encuentros o reuniones de gran grupo. Un espacio divertido, en el que las paredes cambian de imagen a medida que cambiamos nosotros. Y nuestra cafetería, un moderno bar con terraza del que no quisieras salir. Todo está pensado para ser Gioseppo. Para ser moda. Para permanecer. Lo hemos conseguido.